Origen de la Parroquia de Begoña

NUESTR3  A cualquiera causa extrañeza encontrar en la ciudad de Gijón un templo que tenga como Patrona a la Virgen de Begoña. Acudiendo a la tradición nos encontramos la razón de ello.
Esta advocación de la Virgen aparece en Gijón a comienzos del siglo XVlII, al construirse en su honor una capilla, según nos cuenta el cronista de Gijón D. Julio Somoza, en su librito “Cosiquines de la mio quintana”. Los autores de este título de nuestra Patrona fueron unos pescadores vizcaínos, que volviendo de las costas de Terranova fueron sorprendidos por una terrible tempestad y, ante el peligro de muerte en que se vieron, acudieron a la protección de su Patrona de Vizcaya, la Virgen de Begoña, prometiendo dedicarle una capilla en la primera tierra que tocaran, si salían con vida de aquel peligro de muerte.
Esa primera tierra fue la playa de Gijón. y en el pequeño promontorio junto a la misma, cumplieron su promesa, construyendo una capilla dedicada a la Virgen de Begoña.
Años más tarde fue trasladada a un terreno algo más interior; a un campo, que se denominó Campo de Begoña. Saqueada durante la guerra de la Independencia, quedó prácticamente destruida, salvándose la imagen, que había sido realizada por el escultor gijonés D. Luis Fernández de la Vega. La advocación y su capilla fue adquiriendo gran popularidad entre los gijoneses. La Capilla fue experimentando diversos cambios y reformas. La última Capilla que precedió a la actual fue construida sobre el 1886. Cuidaron de su culto y devoción dos gremios distintos; uno de carpinteros, y otro de zapateros; que por cierto mantuvieron algunas discordias sobre el uso preferente del Santuario, hasta que en 1904 fue puesto bajo la custodia de las Religiosas de María Reparadora. Éstas mantuvieron el culto más frecuente, y la devoción a la Eucaristía y a la Virgen de la Asunción, con el título de Begoña; hasta que fueron expulsadas con la proclamación de la 2ª República en 1931.
Al ser expulsadas las Religiosas de María Reparadora, quedó un grupo de socios de una Hermandad llamada de Begoña, que tomó la alternativa de cuidar la capilla y el culto a la Virgen de Begoña.
En Enero de 1935 se encomendó la Capilla a los PP. Carmelitas, que residían en Gijón desde 1928. Durante la guerra civil española el convento y la Capilla se convirtieron en cuartel de un batallón de milicianos… En 1938 regresan los PP. Carmelitas, y vuelven a encargarse del Santuario, y adquieren junto a él unos locales para acondicionar su vivienda conventual
No tardan en reconstruir y ampliar la capacidad del Santuario, que culminan en Mayo de 1947. Finalmente, al ser confiada a los PP. Carmelitas la Parroquia con este título de Ntra. Sra. de Begoña, año de 1970, vieron la necesidad de construir un nuevo templo y complejo parroquial. El actual templo se comenzó en 1975 y se inauguró en 1978, en la festividad de San José.
La imagen que preside el templo no coincide con la original de Bilbao, como hacen notar muchos vascos que la ven. Representa más bien a la Virgen de la Asunción. Pero la devoción popular la ha asumido como “Virgen de Begoña”.
Y gracias a la popularidad adquirida, y coincidiendo su fiesta con las fiestas principales de Gijón, celebradas con ese nombre de Begoña, el 15 de Agosto, esta advocación se convirtió en la “Patrona Popular” de Gijón, aunque canónicamente no lo sea. Eso mismo sucede en Vizcaya; que tampoco es la Patrona Canónica; sino la popular.